Diario 16/6

 Con que crueldad vas y vienes a mi vida, 

Y no conforme con eso, te he vuelto a soñar. 

Pero ha sido cálido, ha sido un sueño de romance y de serenata en balcones, aunque tú no tienes balcón ni yo la posibilidad de llevarte serenata. 


Yo no sé si haces esto para alejarme, o por simple despecho, pero me provoca dolor, amor mío. Más aún al ver que nuevamente habías desparecido al decir buenos días y explicar cómo me sentía al respecto.

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