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 Y me sale una vez más tu perfil,  Tu bello rostro en el archipiélago.  Que manera de acelerar mi corazón,  Tanto que siento como se arranca a tomar  Un bus para ir a verte.  No pienses que me molesta, sino que al contrario  Ya con one drive e Instagram tengo un recordatorio  De tu rostro, para no olvidarte.  Aunque no te preocupes, tengo tu imagen plasmada en mi.  Ojalá algún día poder recibir una postal de algún viaje lejano en el que estés, y que en ella venga otra foto de ti, solo para adorarla, como a las demás 
 Buenas noches mi amada melodía.  Probablemente ya estás en tu arduo periodo de pruebas (así como todos en esta universidad). Espero que no estés dudando de tus capacidades, sabes que eres la mujer más inteligente que ha pisado esa universidad.  No dejes que nadie enmudezca tus vaivenes, de cuya lírica se desprende la belleza de tu voz.  Con todo mi amor,  Jp para FG

Un 29 de mayo

  Y ahí estaba, con Rachmaninoff dando todo al piano en esa sala oscura y llena hasta decir basta. Sentía tu presencia mientras mi emoción se desprendía de mis ojos sin la voluntad de mi ser. Como toda aquella fuente de recuerdos palpados en aquella pieza, renacían solo para apuñalarme el corazón sin misericordia. Rachmaninoff escribió su segundo concierto para piano cuando estaba saliendo del abismo; yo, en ese preciso instante, me precipité a él, pero fue la caída más hermosa de mi vida, pues no siempre uno puede caer con la pieza que sintetizó uno de los grandes sentires que experimenté, y que frente a mí, experimentabas con otro .

Una canción de madrugada

Y en esa noche, cuando entrada la madrugada nos despedíamos, sonó por primera vez esta canción. "Reloj no marques las horas Porque voy a enloquecer Ella se irá para siempre Cuando amanezca otra vez Nomás nos queda esta noche Para vivir nuestro amor Y tu tic tac me recuerda Mi irremediable dolor Reloj detén tu camino Porque mi vida se apaga Ella es la estrella que alumbra mi ser Yo sin su amor no soy nada Detén el tiempo en tus manos Haz esta noche perpetua Para que nunca se vaya de mí Para que nunca amanezca Reloj detén tu camino Porque mi vida se apaga Ella es la estrella que alumbra mi ser Yo sin su amor no soy nada Detén el tiempo en tus manos Haz esta noche perpetua Para que nunca se vaya de mí Para que nunca amanezca." Autores: Los Tres Caballeros

El Pájaro de Fuego: la noche en que Stravinsky incendió París

  El estreno Noche del veinticinco de junio de 1910, en la Ópera de París. Se presenta por primera vez L'Oiseau de feu . El teatro lleno, la expectación acumulada desde la temporada anterior gracias a los Ballets Russes —la compañía itinerante de ballet fundada por el visionario empresario ruso Sergei Diaghilev— y un público que esa noche no sabía que estaba a punto de presenciar historia. Lo que ocurrió aquella velada quedó para siempre en el recuerdo de quienes estuvieron presentes. Pero la mejor manera de entenderlo no está en las crónicas del estreno, sino en lo que había pasado semanas antes, cuando el crítico francés R. Brussel fue invitado por Diaghilev a escuchar la partitura en privado, tocada por el propio compositor al piano. Su testimonio lo dice todo: "El compositor, joven, delgado y poco comunicativo, con ojos vagos y meditativos y labios firmemente apretados en un rostro de aspecto enérgico, estaba sentado al piano. Pero en el momento en que empezó a tocar, la h...

Divinidad asfixiante

  Santa María, madre de Dios   A ti me he encomendado y frente a ti  Con las lágrimas desnudas he quedado  Frente a tu rostro teñido de blanco  Y la luz arrastrándose por los pilares  De esa catedral, repleta de fantasmas  Tan blancos como tu rostro modificado por el siglo de los siglos.  Me pregunto si toda esta opulencia te desgrasaría, que dirías de tu representación Tan alejada de ti.  Una distancia histórica, que aveces siento en mi corazón al rendirme a tus pies.  La sensación de error, de conflicto y contradicción que marca mi ser, se ve intensificada al rezar, pues, como podría yo si quiera pensar en la idea de hablar contigo, oh, madre de Dios.  De vergüenza se desprende mi piel y cabellos, al simplemente tenerte cerca de mí