Morena

Morena de ojos negros como la noche negra

desde donde han venido mis temblorosos pasos.

Morena, la romántica, la pequeña y risueña, 

cuyo cariño duerme como un niño, en mis brazos. 

 

Dulcemente morena, como la sombra humilde

de tus livianos rizos en tus leves ojeras. 

Morena, suavemente, como el reflejo que hacen

las ondas de tu crespa y oscura cabellera. 

 

Morena como el alma de la noche más diáfana, 

como el rostro invisible del silencio y la pena. 

Morena como el sueño, como la sombra, y como

la cara eternizada de la tierra morena. 

 

Morena, pero llena de claridad divina. 

Morena, pero hermana de la arbolada rubia. 

Tras largas horas grises, amaneciste en mi alma, 

como un día de sol tras un día de lluvia. 

 

Morena; pero es luz tu mirada y tu acento

y ese gesto infantil que de gracia te llena. 

Morena; pero alumbra la sombra de los hombres, 

como un sol infinito, tu sonrisa morena.

 

Romeo Murga Sierralta  

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